EL CAMINO DE SANTIAGO

Este texto fue creado en papel, de manera muy artesanal, en el año 1999, para quienes iban a viajar conmigo a Galicia, haciendo parte del Camino. Hoy - con otros medios y más tiempo - llegamos desde 43 a más de 600 páginas y disfruté mucho escribiendo sobre el recorrido y los panoramas y edificios encontrados, la historia, etc. Mi deseo es que quien lea estas páginas - sobre todo si tiene en sus venas sangre gallega - pueda disfrutar también.

jueves, 10 de febrero de 2011

CLUNY Y EL CAMINO DE SANTIAGO


 San Bernardo

La Orden Benedictina de Cluny, fue el mayor centro de difusión espiritual del cristianismo europeo medieval. Desde su fundación en el siglo X la Orden alcanza una absoluta independencia respecto de cualquier poder laico o eclesiástico. El Abad de Cluny sólo es tributario del Papado y responde de sus actos únicamente ante el Papa. Con tamaña libertad de acción, se pretendía evitar que la abadía fuera entorpecida en la tarea que se había impuesto, la reforma integral del monacato.
La intensificación decisiva del clero regular, multiplicando el número de sacerdotes entre los monjes. El predominio en la vida monástica del rezo litúrgico que quedó unificado en un solo rito “el gregoriano”. La trascendental importancia dada a la celebración coral de la eucaristía. La organización de los monasterios conforme a la jerarquía feudal, en el que los trabajos físicos son realizados por los siervos, reservando a los monjes la labor intelectual scriptoria donde se realizaban la copia de manuscritos.
Esta "inmunidad" internacional (por su directa dependencia del Papa) frente a reyes y nobles y obispos, y una estructura jerárquica y centralizadora, frente a la habitual dispersión y disgregación que los monasterios benedictinos habían tenido hasta entonces, permitieron a Cluny involucrarse en una auténtica renovación espiritual a escala europea. La gran cantidad de fundaciones tuvo relevantes consecuencias sociales, políticas, económicas e incluso militares, en los distintos reinos. En el siglo XI, el de máximo esplendor para la Orden, la Abadía de Cluny llegó a contar entre 400 y 700 monjes, y extendía su absoluto poder sobre 850 casas en Francia, 109 en Alemania, 52 en Italia, 43 en Gran Bretaña y 23 en la Península Ibérica, agrupando a más de 10.000 monjes, sin contar su innumerable personal subalterno.
Resulta comprensible el interés de Cluny por el Camino de Santiago, donde se fraguaban la Reconquista de la Península Ibérica y la cristianización del sur musulmán.
Desde el siglo IX, el hallazgo de “las reliquias del apóstol”, difundido por Carlomagno que veía un modo de defender sus fronteras de la presión musulmana, hizo de Compostela - en el extremo Oeste europeo- un centro de peregrinaje. Pero el verdadero apogeo de la peregrinación jacobea, se produce, cuando la orden cluniacense, convierte el Camino de Santiago en el principal eje de difusión de sus ideas. Esta pasión fundadora de "los Monjes Negros" es el factor determinante en la dinamización de la peregrinación a Jacobea.
Una labor apoyada por los monarcas peninsulares, en su deseo de romper con el aislamiento con el resto de la Cristiandad, y establecer lazos dinásticos, culturales y religiosos.
Los reyes de León, de Castilla y de Navarra, favorecerán en todo lo posible la constitución y proyección de la red de monasterios cluniacenses en el norte de España y singularmente alrededor del Camino. Gracias a las generosas donaciones realizadas por los monarcas hispanos en tierras, prioratos y villas, la orden de Cluny alzó, puentes, hospitales iglesias y monasterios, como San Zoilo en Carrión de los Condes, San Isidro de Dueñas (Palencia) San Benito en Sahagún. En el siglo XII los religiosos vinculados a Cluny, elaboraron el Códice Calixtino y la Historia Compostelana.

(agosto, 2009)

ORDEN MILITAR DE SANTIAGO

El siguiente dibujo (cruz en rojo) muestra el emblema de la Orden: la cruz espataria, o espada crucífera (¿religión y ejército?)
Explicación que podría contestar la pregunta anterior: “Las órdenes militares (y religiosas) nacieron de la necesidad del Cristianismo de agrupar esfuerzos móviles en el sentido de la propagación de la religión. Para este fin, se crearon órdenes militares, que irían a combatir a los infieles (más allá de las Cruzadas) y órdenes religiosas que irían a ser responsables por la gestión y manutención de esos fieles. Otras órdenes serían mixtas y/o dedicadas solo a ser el soporte de los peregrinos”.
 




 Cruz de Santiago


A Orde Militar de Santiago é unha orde relixioso-militar xurdida no século XII no Reino de León. A orixe da Orde de Santiago é confusa, debido á súa dobre fundación. A primeira fundación foi militar, cando no ano 1170 o rei Fernando II de León encargou a un grupo de cabaleiros coñecidos coma os os Fratres a defensa da cidade de Cáceres, que tiveron que abandonar ó ser conquistada polos musulmáns.

A segunda fundación, de tipo relixioso, hai que atribuírlla ó rei Afonso VIII de Castela, coa aprobación do papa Alexandre III mediante unha bula outorgada o 5 de xullo de 1175 que a converteu nunha orde supranacional, directamente responsábel perante o xefe máximo da Cristiandade. Os cabaleiros da Orde de Santiago aceptaron os votos de pobreza e obediencia.  
Porén, ó organizárense pola regra dos agostiños en vez da do Císter, os seus membros non estaban obrigados a faceren voto de castidade e puideron contraer matrimonio (casados eran algúns dos seus fundadores). A bula do papa Alexandre III recomendaba o celibato. Nos Estatutos da fundación da orde precisábase: "En conxugal castidade, vivindo sen pecado, semellan ós primeiros pais, porque mellor é casar que queimarse".

[La Orden Militar de Santiago es una orden religioso-militar surgida en el siglo XII, en el Reino de León. El origen de esta Orden es confuso, debido a su doble fundación. La primera fundación fue militar, cuando en el año 1170 el rey Fernando II de León encargó a un grupo de caballeros, conocidos como “los Hermanos”, la defensa de la ciudad de Cáceres, que tuvieron que abandonar al ser conquistada por los musulmanes.
La segunda fundación, de tipo religioso, hay que atribuirla al rey Alfonso VIII de Castilla, con la aprobación del papa Alejandro III, mediante una bula otorgada el 5 de julio de 1175, que la convirtió en una orden supranacional, directamente responsable delante del jefe máximo de la Cristiandad. Los caballeros de la Orden de Santiago aceptaron los votos de pobreza y obediencia.
Sin embargo, al organizarse por la regla de los agustinos, en vez de la del Císter, sus miembros no estaban obligados a hacer voto de castidad, y pudieron contraer matrimonio (casados eran algunos de sus fundadores) La bula del papa Alejandro III, recomendaba el celibato. En los Estatutos de la fundación de la orden, se precisaba: “En castidad conyugal, viviendo sin pecado, se asemejan a los primeros padres, porque mejor es casarse que quemarse”.]

Se calcula que cada año, emprendían viaje hacia Santiago entre 200.000 y 500.000 peregrinos. A partir de la Reforma Protestante (principios del siglo XV), este número decayó, para renacer en el siglo XVII.

Esta Reforma tuvo su iniciador en Martín Lutero

Durante el siglo XVI, varios religiosos, pensadores y políticos intentaron provocar un cambio profundo y generalizado en los usos y costumbres de la Iglesia Católica en la Europa Occidental, especialmente con respecto a las pretensiones papales de dominio sobre toda la cristiandad. A este movimiento religioso se le llamará posteriormente Reforma Protestante, por ser un intento de reformar la Iglesia Cristiana buscando la revitalización del cristianismo primitivo y que fue apoyado políticamente por un importante grupo de príncipes y monarcas que "protestaron" contra una decisión de su emperador.
Este movimiento hundía sus raíces en elementos de la tradición católica medieval, como el movimiento de la Devoción moderna en Alemania y los Países Bajos, que era una piedad laica antieclesiástica y centrada en Cristo. Además, la segunda generación del humanismo la siguió en gran medida. Comenzó con la predicación del sacerdote católico agustino Martín Lutero, que revisó las doctrinas medievales según el criterio de su conformidad a las Sagradas Escrituras. En particular, rechazó el complejo sistema sacramental de la Iglesia Católica medieval, que permitía y justificaba exageraciones como la "venta de indulgencias", según Lutero, un verdadero secuestro del Evangelio, el cual debía ser predicado libremente, y no vendido.

La Reforma Protestante dependió del apoyo de algunas autoridades civiles para poder reformar iglesias cristianas de ámbito estatal (posteriormente iglesias nacionales). Los grandes exponentes de la Reforma Protestante fueron Martín Lutero y Juan Calvino.
El Protestantismo ha llegado a constituir la tercera gran rama del cristianismo, con un grupo de fieles que actualmente supera los quinientos millones y que se expande rápidamente en América Latina, Asia y África.


 
 
Lutero, a los 46 años de edad. (Pintado por Lucas Cranach, el Viejo, en el año 1529)

En el año 1140, aparece una Guía del monje francés Aymeric Picaud, que divide el itinerario a través del Camino Francés en 13 etapas, cada una en varios días de 35 kilómetros por día a pie, y si se hacía a caballo, el doble.

Aymeric Picaud, clérigo de Poitou, peregrinó a Santiago de Compostela. Realizó una segunda peregrinación para escribir el Liber Peregrinationis. Este es una especie de guía del Camino de Santiago que acabó hacia el año 1140, incluida en el libro V del Códex Calixtinus, también llamado "Liber Sancti Jacobi". Es considerada la primera guía turística de la historia.

Incluye un pormenorizado y exacto estudio del Camino de Santiago, con una visión muy particular, y en muchos casos despectiva de los pueblos ibéricos que atravesaba el Camino, reflejada en gran cantidad de detalles anecdóticos, descripciones de pueblos, avisos de peligros, etc., que actualmente son el mejor testimonio para el estudio de aquella etapa histórica.

Picaud dividía el itinerario, a través del camino francés, en trece etapas perfectamente delimitadas, cada una de las cuales se hacía en varios días, según el ánimo de cada grupo de peregrinos, a razón de unos 35 kilómetros diarios a pie, o casi el doble si era el caballo el medio de locomoción elegido. Señala las distancias entre pueblos, los santuarios y monumentos del trayecto, e incluye observaciones sobre gastronomía, potabilidad de las aguas, carácter de las gentes y costumbres de los pueblos.

En el año 1139 ó 1140, Aymeric Picaud lleva a Santiago el Códex Calixtinus, que él mismo escribió. Este códice fue atribuido por los monjes de Cluny al Papa Calixto II, fallecido en 1124.

Aymeric Picaud fue un monje del Poitou del siglo XII, autor de la Guía del Peregrino dedicada al peregrinaje del camino de Santiago, realizada aproximadamente en el año 1140 y considerada la primera obra turística de la historia.
Aymeric Picaud efectuó el peregrinaje a Santiago a caballo, visitando un gran número de santuarios de la cristiandad, rutas que fue describiendo detalladamente en diversos aspectos: pueblos y santuarios visitados, anécdotas, caminos, itinerarios.

La Guía del Peregrino

 

La Guía del Peregrino, originalmente escrita en latín como Iter pro peregrinis ad Compostellam, es el quinto y último libro del Codex Calixtinus, manuscrito conservado en la Catedral de Santiago de Compostela. Describe cuatro caminos de Santiago de Francia, indicando información y su valoración e impresiones, a veces pintorescas y demasiado subjetivas, sobre etapas, poblaciones, santuarios y reliquias que visitar y venerar: la via Turonensis, la Lemovicensis, la Podiensis y la Tolosana.



Aymeric Picaud escribió hacia el año 1140 una especie de guía del Camino de Santiago, incluida en el libro V del Códex Calixtinus, también llamado "Liber Sancti Jacobi", que es considerada la primera guía turística de la historia. Incluye un pormenorizado y exacto estudio de la Ruta Jacobea, con una visión muy particular, y nada favorable por cierto de los pueblos ibéricos que atravesaba el Camino, reflejada en gran cantidad de detalles anecdóticos, descripciones de pueblos, avisos de peligros, etc., que actualmente son el mejor testimonio para el estudio de aquella etapa histórica. Picaud dividía el itinerario, a través del camino francés, en trece etapas perfectamente delimitadas, cada una de las cuales se hacía en varios días, según el ánimo de cada grupo de peregrinos, a razón de unos 35 kilómetros diarios a pie, o casi el doble si era el caballo el medio de locomoción elegido. Señala las distancias entre pueblos, los santuarios y monumentos del trayecto, e incluye observaciones sobre gastronomía, potabilidad de las aguas, carácter de las gentes y costumbres de los pueblos, así como un interesantísimo pequeño vocabulario vasco, siendo este de gran importancia, al ser el primer testimonio escrito de la lengua de Euskadi.
En el año 1139 ó 1140, Aymeric Picaud lleva a Santiago el Códex Calixtinus, que él mismo escribió. Este códice fue atribuido por los monjes de Cluny al Papa Calixto II, fallecido en 1124.

Otros autores, además de Aymeric Picaud, han escrito sobre el Camino de Santiago. Unos, como producto de la peregrinación hasta Santiago y otros como parte de un recorrido mayor.
Sin embargo, todos sirven para que nos podamos hacer una idea de cómo era la sociedad y cultura en aquellos tiempos.

Domenico Laffi: Clérigo italiano Nacido en Bolonia. En 1673 salió de esta ciudad en dirección a Santiago de Compostela. Escribió un libro titulado "Viaggio in Ponente a San Giacomo di Galitia a Finistearre" escrito en italiano. Este diario describe todo el camino y nos es muy útil gracias a la gran cantidad de observaciones y detalles que aporta.

Herman Küning von Vach: Monje alemán servita que tras peregrinar a Santiago de Compostela, describe de forma muy sobría, precisa y práctica lo que necesita el peregrino para el viaje. Son 640 versos en alemán que se publicó en 1495 en Estrasburgo. "Das Wallahrtsbuch des Hermann Küning von Vach", es su título.

Arnold von Harff: Caballero renano que realizó viajes por todo el mundo conocido entonces. Entre ellos la peregrinación a Santiago de Compostela entre el 1496 y 1499. Escribió una obra muy interesante.

El Papa Calixto II instituye el AÑO SANTO JACOBEO y su sucesor, Alejandro III, otorga la gracia del jubileo (indulgencia o perdón de los pecados plenaria y universal), a quienes visiten el templo los años en que el 25 de julio (fiesta de Santiago) cae en domingo.